El verdadero y mortífero alcance del problema del fentanilo en Estados Unidos

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Image of a penny and a few specks of faux fentanyl to show lethality
Ilustración provista por la DEA de 2 mg de fentanilo, una dosis letal para la mayoría de las personas.

Un año atrás escribí en este blog sobre la cantidad cada vez mayor de personas que mueren (en inglés) por sobredosis relacionadas con el fentanilo, un opioide sintético extremadamente potente, y otras sustancias similares. Hoy, un nuevo análisis en la revista JAMA (en inglés) publicado por epidemiólogos del NIDA y la Administración de Servicios para el Abuso de Sustancias y la Salud Mental (SAMHSA) revela el alcance de la crisis y la velocidad con la que el problema de opioides se ha extendido, desde los opioides recetados y la heroína hasta sus parientes sintéticos, mucho más letales.

Utilizando datos de mortalidad del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales, los investigadores pudieron demostrar que la participación del fentanilo en las muertes por sobredosis de opioides aumentó del 14.3% en 2010 al 46% en 2016. Eso es casi la mitad de las sobredosis relacionadas con opioides. El fentanilo está vinculado ahora con más muertes que los opioides recetados (40% en 2016) y la heroína (36.6% en 2016). (Las categorías de drogas no son mutuamente excluyentes: en muchas de las muertes, participó más de una droga). Hay datos preclínicos que sugieren que combinar fentanilo con heroína puede aumentar aún más su letalidad.

Si bien algunos usuarios buscan intencionadamente el fentanilo, a menudo la droga se ingiere en forma involuntaria. Por lo general, el fentanilo se usa para adulterar la heroína y en la falsificación de sedantes y analgésicos recetados que se venden en la calle. La cantidad creciente de muertes por sobredosis entre consumidores de cocaína también podría estar vinculada con la adulteración de esa droga con fentanilo. Por su alto nivel de potencia, es más fácil ingresar fentanilo de contrabando al país, y como su producción es tan económica, los traficantes de drogas se inclinan cada vez más al fentanilo como un producto rentable.

De acuerdo con un informe (en inglés) publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) el mes pasado, dos tercios de las 63,632 muertes por sobredosis de drogas ocurridas en 2016 estuvieron vinculadas con algún tipo de opioide. Lamentablemente, en muchos casos no se realizan pruebas toxicológicas completas, o los resultados no se registran en los certificados de defunción, por lo que es posible que las cifras reportadas de sobredosis fatales por opioides y sobredosis debidas al fentanilo no reflejen todo el alcance de la epidemia.

Dada la extrema potencia del fentanilo (es entre 50 y 100 veces más potente que la morfina) y su capacidad de ingresar rápidamente al tejido cerebral, puede ser letal respirar aire que contiene fentanilo atomizado o tocar una superficie contaminada. Además, debido a su gran potencia y a la lentitud con que se elimina del organismo, las sobredosis, cuando se alcanzan a tiempo, pueden requerir varias administraciones de naloxona. Los socorristas deben estar preparados para administrar más de una dosis. Quienes sobreviven deben igualmente recibir atención médica, ya que se puede producir una nueva sobredosis cuando el efecto de la naloxona desaparece.

La crisis de opioides ha demostrado ser un blanco en rápido movimiento para las autoridades de salud pública, los legisladores y el sistema de cuidado de la salud. La cantidad creciente de muertes causadas por el fentanilo y otras sustancias análogas hace más urgente la necesidad de abordar el problema en varios frentes: desde un mayor acceso a tratamientos asistidos por medicamentos y a la reversión de sobredosis hasta mejorar la educación de los proveedores de servicios sobre el control del dolor y la adicción, y la inversión de las comunidades en programas de prevención. El nuevo estudio también destaca la necesidad de recolectar datos en forma continuada y precisa para poder identificar con rapidez cuáles son las drogas que representan la mayor amenaza en cualquier momento dado.

Aquí pueden leer el comunicado de prensa del NIDA, “Casi la mitad de las muertes por sobredosis de opioides incluyen fentanilo" (en inglés) y nuestra página informativa sobre el fentanilo.